Del Encaje de Calais a Triana: Así Nace una Pieza mivelar Atelier

Cuando alguien me pregunta cuánto tarda una pieza mivelar en estar lista, suelo responder: «Una pieza no se hace, se acompaña». Y no es poesía: es el tiempo real que necesita un corsé firmado por esta casa para pasar del hilo al cuerpo. Cuarenta y siete horas de trabajo manual, repartidas entre dos continentes, dos ateliers y seis manos artesanas. Hoy te abro las puertas del taller.

Trabajo como maître corsetière en mivelar desde hace dieciocho años. Empecé cosiendo batas de cola en el taller de Guangdong con mi madre, y ahora dirijo la línea de corsetería de alta costura de los cinco ateliers. La colección Sevilla es la más ambiciosa que he hecho nunca. Aquí te cuento por qué.

Manos de artesana cosiendo encaje de Calais sobre mesa de madera de olivo

1. El origen: la seda, en Jiangsu (China)

Todo empieza en una pequeña aldea de la provincia de Jiangsu, a tres horas en coche de Shanghái. Allí, en un taller de 1.800 metros cuadrados que mivelar gestiona directamente desde 2014, viven cuatro generaciones de tejedoras. La más joven tiene 23 años; la mayor, 71. Cultivan los gusanos de seda Bombyx mori, hilan la fibra en madejas de 50 gramos y tiñen el hilo en tres baños vegetales: índigo, rubia y raíz de orcaneta.

«La seda mulberry que usamos tiene un brillo que ninguna fibra sintética puede imitar. Cuando entra la luz ámbar del taller, la tela parece latir.»

— **Lin Mei**, Maître Corsetière

Cada madeja se etiqueta con la tejedora que la hiló, la fecha de teñido y la temperatura del agua. Esa trazabilidad forma parte del compromiso de comercio directo que la marca firmó en 2022 con todas sus proveedoras chinas.

2. El encaje: Calais-Caudry, en Francia

Para la lencería blanca y los cuerpos de los corsés, la marca solo trabaja con el encaje de Calais-Caudry®, una Indicación Geográfica Protegida francesa que data de 1816. La región Hauts-de-France es la única del mundo autorizada a usar esta denominación, y solo quince talleres —todos con más de cien años de historia— la producen. mivelar trabaja con tres de ellos: Sophie Hallette, Codentel y Brocéliande.

*Lectura recomendada:* [Historia del encaje de Calais en el archivo oficial del Musée des Dentelles et Broderies de Caudry](https://www.musee-dentelle.caudry.fr/histoire).

El motivo que hemos elegido para la colección Sevilla —el «punto flamenco»— es un patrón propio inspirado en los azulejos del Patio de las Doncellas del Real Alcázar (web oficial del Alcázar). Se tarda veintidós horas en tejer un solo metro de este encaje, y solo cinco artesanas en el mundo saben ejecutarlo.

3. El atelier de Triana: cuatro paredes, una ventana, luz ámbar

Cuando el encaje y la seda llegan a Sevilla, los recibimos en un taller del barrio de Triana, en un edificio del siglo XIX rehabilitado por el estudio de arquitectura local «Carvajal & Ferrer». La luz entra por una única ventana orientada al suroeste, y al atardecer se vuelve exactamente del color `#d4a849` que define la paleta de la marca. Por eso Triana y no el centro: por la luz.

En este taller trabajan, además de mí, otras tres corseteras formadas en el método Lin Mei de patronaje a medida. Cada clienta pasa por tres pruebas antes de llevarse su pieza: la medida inicial, la prueba de bastilla (sobre un corsé de muselina) y la entrega final, con ajuste de tirantes y forrado de costuras.

Taller de Triana con ventana al sur, corsés colgados y luz ámbar entrando

4. Las manos detrás de cada costura

La marca no sería nada sin el equipo humano que la sostiene. Quiero mencionar a las seis mujeres que cosen cada pieza Sevilla:

  • **Lin Mei** (Jiangsu, 47 años) — Maître corsetière, patronaje a medida.
  • **Wang Xiu** (Jiangsu, 51 años) — Control de calidad final, 22 años de experiencia.
  • **Zhou Yan** (Jiangsu, 39 años) — Encajes especiales y bordado a mano, 12 años.
  • **Chen Li** (Jiangsu, 32 años) — Aprendiza, especialista en forrado, 8 años.
  • **Carmen Vega** (Sevilla, 47 años) — Dirección creativa, selección de tejidos.
  • **María Solana** (Madrid, 41 años) — Adaptación de patrones al cuerpo europeo.
  • Cada pieza lleva cosida, en una etiqueta interior de seda púrpura, el nombre de las seis manos que la hicieron posible. Es nuestro compromiso de transparencia total.

    5. ¿Por qué 47 horas y no 5?

    La pregunta más honesta que me hace una clienta es: «¿Por qué no hacerlo en máquina y cobrar la mitad?». La respuesta es simple: porque un corsé mivelar está pensado para durar veinte años, no dos temporadas. Cada costura está reforzada a mano con punto atrás, cada ballena se inserta en un bolsillo de algodón cerrado a mano, y cada forro se cose con un dobladillo de seis milímetros que no deshilacha.

    En un mundo donde el 80% de la lencería «de alta gama» se fabrica realmente en las mismas cinco fábricas del sudeste asiático, mivelar ha decidido ir contracorriente: hacer menos, cobrar lo justo y firmar cada pieza. Sevilla es, probablemente, el ejemplo más extremo de esa filosofía. Por eso cuesta lo que cuesta. Por eso vale lo que vale.


    Sobre la autora Lin Mei (Jiangsu, 1979) es maître corsetière de mivelar Atelier. Lleva 18 años dirigiendo la línea de corsetería de alta costura y ha formado a más de 40 aprendices en el método Lin Mei de patronaje a medida.

    Editora María Solana (Madrid, 1985) es Directora Creativa de mivelar Atelier. Licencia en Historia del Arte por la Universidad Complutense, especialista en textiles europeos del siglo XIX.

    Más información

    • [Atelier Sevilla: cómo reservar](https://mivelar.com/es/sevilla)
    • [Manifiesto de comercio directo](https://mivelar.com/es/manifiesto)
    • [Colección Sevilla completa](https://mivelar.com/es/tienda?coleccion=sevilla)
    • Contacto: [email protected]

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